Food Service

  

¿Qué es Riso Gallo Food Service?

Las nuevas exigencias del mercado han llevado a Riso Gallo a diversificar los canales de venta: el canal Food Service está dedicado a los profesionales del sector Ho.re.Ca. y se gestiona con la máxima profesionalidad por personal altamente cualificado y experto para garantizar un servicio exclusivo a sus clientes.

Toda la experiencia de Riso Gallo se pone a disposición de sus socios como garantía de calidad: productos, servicios y envases específicos están cuidadosamente diseñados para responder a las necesidades de nuestros chefs.

Piatto risotto con asparagi

Un producto específico para la restauración

Riso Gallo combina la pasión artesanal con la tecnología más avanzada para ofrecer siempre un arroz de altísima calidad. El proceso productivo se realiza todavía con el sistema tradicional de piedra. Este proceso permite una abrasión muy delicada del grano, manteniendo intactas sus características y garantizando un mejor rendimiento en la cocción y en la doble cocción.

Un alto nivel de servicio

Riso Gallo no solo vende productos, sino que transmite experiencia y cultura del arroz ofreciendo a los restauradores soluciones para mejorar la vida en la cocina. ¡Riso Gallo es el Personal Chef de cada chef!

Controllo Qualità

Atención a la calidad

La calidad es un valor fundamental para Riso Gallo, que pone toda su experiencia a disposición de los profesionales para garantizar altos estándares a lo largo de toda la cadena. Desde la selección de las materias primas hasta los procesos productivos, cada fase está diseñada para preservar las características del grano y asegurar un rendimiento óptimo en la cocina. Este compromiso se traduce en productos fiables y constantes, pensados para responder a las necesidades de los profesionales de la restauración.

Un packaging dedicado

La atención a los detalles es un valor en Riso Gallo. Hemos dicho no al desperdicio: nuestro objetivo es simplificar la vida en la cocina empezando por las “pequeñas cosas”, como el packaging. Formatos más grandes y embalajes reducidos, para respetar el medio ambiente y reducir los costes, adecuados para restaurantes o catering. Envases más fáciles de manejar que ayudan al chef a agilizar cada preparación.